17.2.16

Entrega de llaves



Clonc. Clonc.

Dos vueltas.

En el sentido de las agujas del reloj.

Crack.

Y se rompe mi reloj, de arena; y se pierde en el aire la arena como si fuera humo, junto con sus castillos, princesas, dragones y puentes levadizos.



Llega el día en el que ya no hay vuelta atrás, indefectiblemente.

Toca dar dos vueltas, en el sentido del tiempo, que siempre gira en dirección de la aguja del reloj. Aunque medir el tiempo con agujas no tenga muchos sentido, porque lo más probable es que  aquellas  agujas lo único que hagan sea pinchar, y doler.

Pero llega ese momento, antes o despuès, en el que se separan sin solución un antes y un despuès. Un Antes, e il dopo.



Y no puedes no pensar en aquel día en el que todo empezó, y aquella casa era igual de vacía, pero al revès, toda llena. De arena y sus extrañas formas, olas, cangrejos, palas amarillas y sueños como castillos.
Y no puedes no pensar a còmo aquel espacio tan desnudo, se ha ido llenando de cuerpos, tambièn desnudos e indefensos; y le has comprado unos abrigos, y les has calentado con tu piel, y tu aliento trasnochado.



Pero también, no puedes no darte cuenta que todo ello nada tiene que ver con un par de vueltas en el sentido de las agujas del reloj. Que todo aquello nada tiene que ver con la arena, ni con castillos, pajares o dragones.  Al revés, debes pensar que sólo importa aquel aire que quedaba entre los granos de arena de mi reloj de arena, ese aire que quedaba entre las partículas de hidrógeno del agua de aquel foso, y en la boca dulce de la princesa entre sus gritos desesperados pidiendo auxilio. Ese aire, que has ido respirando sin querer, por mucho tiempo.



Y sólo importa que ese aire ya está en mis pulmones,  para siempre; también en los de aquel que haya respirado aquel aire, virgen. Sin querer.

Que no hay ninguna vuelta que dar, ni sentidos, ni reloj, ni llaves.

Sólo hay aire en los pulmones. Aire ligero y perfumado. Hermoso de respirar. Que cuando respiras perfuma toda tu habitación, piso, barrio y ciudad.

Que todo es extremadamente hermoso, como tu silueta en contraluz, cuando ya el sol descansa al fondo, entre prunos, abetos, o arboles de marfil.



Que todo es todo, y lo que es nada, ya nada importa.


Bodegón

14.9.15

LA PIOGGIA AL CONTRARIO

LA PIOGGIA AL CONTRARIO.

Quando piove, in realtà, piove al contrario. Ci pensavo proprio ieri quando, carico di figli e valige, volavo verso casa. O non casa.
Verso suoceri e genitori.
E viceversa.
Quando piove, in realtà, Piove al contrario.
Ci ho pensato quando, presa quota, ci siamo trovati al di sopra delle nubi, e al di sopra della pioggia che inzuppava, minuti prima, le nostre ciglia.
Volavo Al di sopra di ogni cosa e persona.
Al di sopra della Pioggia. metafisica.
La pioggia inonda ogni cosa.
Senza volerlo.
La pioggia, in realtà, piove al contrario.
La pioggia va dalla terra al cielo.
É una energia liquida. Molecolare.
Attraversa oceani infiniti e pacifici, addirittura pozzanghere e suole di stivali in gomma, gialli, di bambini con sogni di castelli fra i riccioli, biondi.
Scorre fra navi altrimenti incagliate.
La pioggia vista al contrario, dà senso alle cose.
Fa ruotare le pale del mulino. E il mugnaio, felice, va la domenica mattina a ringraziare il suo Dio, ben vestito. E si trova, due file davanti, una famiglia con stivali in gomma. Gialli.
Un bel momento la pioggia al contrario decide di tornare indietro. Giunge alla conclusione che ne ha abbastanza.
Che non sopporta più di stare a nuotare fra pesci muti. Non ne può più di sirene.
Scogli. Piedi. Sabbie.
Un bel momento la pioggia al contrario pensa che sarebbe meglio tornare ad essere nube.
Farsi cullare dal vento, a diversi chilometri dalle cose. Più in alto delle montagne. Degli oceani.
Un bel momento, senza volerlo, comincia a piovere al contrario.
E tutto torna come prima.
Tutto di nuovo disposto a riprendere il ciclo continuo dell' andare e venire.
Senza direzione certa.
Perpendicolare o obliqua.
Sale su.
Attratta dalle nubi.
Le nuvole hanno bisogno della pioggia per avere un senso.
I bambini hanno bisogno della pioggia, altrimenti non sarebbero capaci di rompere, con un salto, l'immagine riflessa sulla pozzanghera di una realtà inconsistente.
Nubi e pioggia sono la stessa cosa. una cosa dà senso all' altra.
Sono energia e molecole.
Variamente composte, o scomposte.
Non si può mai essere sicuri della direzione dell'energia che alimenta le cose.
Neanche dell' amore.

10.9.15

Arenas y otros materiales de construcción de sueños


Esta mañana percibo algo que me molesta al andar. Arena en mis zapatillas. Más precisamente la del pié derecho, aunque este es un detalle de poca cuenta. Poco o nada cuenta, como los detalles en los que se fija uno mientras anda por la calle, como rebuscando en cada esquina.
Como quien percibe arena en un ojo después del vendaval de la tarde de antes de ayer. Como quien nota arena en un riñon.
Lo primero que se me viene a la cabeza es la canción aquella de la película. Arenas de soledad. Que también es título de un cuadro colgado en alguna pared blanca de alguna casa blanca de un suburbio de Madrid. Hermoso, por cierto. Sentido.
Luego pienso que la arena debe ser de ayer. Cuando me fui a jugar al parque con los niños. Hermosa tarde de parque y árboles y arena.
En el segundo sucesivo reflexiono sobre el sentido existencial filosófico vital metafísico de la arena.
En el tercer tiempo me pongo a escribir, sobre un papel imaginario, mientras la chica rubia de ojos castaños, sentada a mi lado sigue maquillándose entre estación y estación del recorrido metropolitano. Tren con dirección Paco De Lucía. Bonito destino metropolitano.
Y me pregunto: ¿y si acumulara toda la arena que tarde tras tarde me llevo a casa en mis zapatos? Podría construir una mansión. Un castillo con almenas, torre con princesa, dragón, y foso con cocodrilo de mentira.
Podría construir un edificio con el fin último y único de hacer soñar a unos niños.
Soñar es bueno. Dicen. Aunque luego te despiertes. Te desveles. Te pongas nervioso. Te pongas zapatillas y salgas en la noche para hablarle a la luna, que encima nucna contesta, y como mucho pone cara menguante.
Construiría un castillo bien lejos de la orilla del mar. Por si a caso.
Tendría puente levadizo, para que por la noche no entraran los monstruos de dientes afilados y garras terribles. Ni sus sombras tampoco.
Tendría conexión de internet para conocerlo todo, plancha para alisar las ideas, y microondas, aunque eso sea simplemente para hacer palomitas los sábados por la noche. También habría una batidora, donde mezclar todas las ocurrencias. Muchas estanterías donde coleccionar, como soldaditos de plomo, sueños realizados y en proceso, incluso fracasos. Maquetas de cartón y juguetes de papel. También donde colocar unos cuernos de corzo que me regaló un día un amigo, pastor de lobos.
Si sacara esa arena de mi zapato derecho, caminaría más cómodo. Y podría avanzar en mi construcción efímera de castillo medieval.
Y si lo hiciera, caminaría más rápido, recto, simétrico, preciso, racional.
Y vería ese castillo terminarse, y me daría cuenta que sólo es un castillo de arena, y que mañana el hombre del tiempo ha previsto borrasca y fuertes vientos de noroeste. Y que lo más normal es que mañana algo de arena acabe en mis ojos.
A pesar de todo, creo que hoy lo que voy a hacer serà dejar esa arena donde estè, en mi zapato derecho. Y acordarme del día de ayer, cuando la vida se deslizaba sobre un tobogán amarillo, al atardecer.
Se estaba fenomenal.

Lo mismo al hombre del tiempo le atropella un autobús esta noche mientras vuelve del plató. Y resulta que se había equivocado, y que sólo era lluvia, sin viento.
Y resulta que justo ayer me compré en una tienda de Madrid un paraguas de colorines, tan grande como un castillo.

1.7.15

Luna Mediterranea

Una luna mediterránea.

Y una escalera para trepar hasta ella.
O para caerse y morirse, hundido en su reflejo.

Una luna mediterranea. E una scala da percorrere fino a toccarla. O da caderci e morire, affogato nel suo riflesso.

26.6.15

Babilonia città bellisima


Babilonia è città bellissima!
Tanto bella quanto ognuno sappia sognare.

I suoi muri, seppur alti, devono essere abbattuti; o sorvolati, sorretti dalle braccia di angeli, cullati come foglia dal vento di maestrale.

Più in là in giardini solo immaginati, attendono frutti sconosciuti.
E il riposo, al chiaro di luna, come una melodia di pianoforte.

23.6.15

Le 50 sfumature di infinito

Nuovo post per La Folgorante

https://lafolgorante.wordpress.com/2015/06/23/le-50-sfumature-di-infinito/
...
La sterrata scorre sotto le suole.
Tutto è silenzio, solo i passi più o meno leggeri dei compagni di avventura rompono la quiete.
Non metto nemmeno le cuffiette con la musica. Stavolta ascolto il silenzio.
Ma siamo pochi, e ci distanziamo. Ognuno con il suo ritmo, pim pim pim. È difficile tenere punti di riferimento.
Ormai il sole è sotto l’orizzonte.
Il frumento perde il suo colore dorato, e si trasforma in un’ombra diffusa, come un mare ocre su cui riposa il cielo blu, infinite sfumature di blu.
E una luna sottile sottile, come un sorriso timido, dicendo “vai tranquillo, ci sono!”.
...
https://lafolgorante.wordpress.com/2015/06/23/le-50-sfumature-di-infinito/

27.5.15

Límites//Limiti



Stamattina sono uscito ad allenarmi.
Ho scattato questa foto e pensato: se hai dei limiti che ti pungono, per lo meno corri e aggirali! Non c'è tempo per star fermi, presto il sole scotterà in faccia.

Esta mañana he salido a entrenar. He sacado esta foto y he pensado: si tienes límites que hieren, al menos ponte a correr y rodealos! No hay tiempo para estar quieto. Pronto el sol quemará en la cara.



13.5.15

E sono lepre e sono runner

Un nuovo post per La Folgorante
https://lafolgorante.wordpress.com/2015/05/13/e-sono-lepre-e-sono-runner/
Era la prima volta che uscivo a correre di mattino presto.
Sveglia alle 5.50. Alle 6.15 in strada.
É ancora buio.
Qualche finestra si illumina, al sesto piano, o al quarto. Poco a poco la città si sveglia, sbadiglia, si ripiglia dopo aver messo a zero il contachilometri. La città, dopo una notte come tutte; dopo aver preso la medicina della sera e l’antibiotico della notte. Aver messo le pantofole al solito posto di fianco al letto. Aver fatto l’amore e litigato, o viceversa. Aver stirato fino a tardi. Lavorato un po’ per niente. Rimboccato le coperte e spento la luce ai bambini, e anche riaccesa. Un po’ di acqua ancora, lascia accesa la luce che sennó non vedo.
...

17.4.15

SIAMO CUSTODI DI UN METALLO PESANTE


I sorprendenti occhi di Rita
The Astounding Eyes of Rita
(Anouar Brahem)


 


Questa sera non é la sera giusta per lavorare, nemmeno per guardare la televisione.
Stasera non é la sera giusta per quasi niente, ma forse lo é, invece, per dedicarsi alle cose importanti, penso allora.
Non tutti i momenti sono validi per pensare alle cose importanti. Ora; Oggi; Sí!

Sono successe un bel po' di cose, in questi giorni. Alcune trascurabili, appartenenti alla ruota della quotidianetá. Altre invece d'improvviso muovono dentro qualche ingranaggio a sorpresa, qualche meccanismo che è lì fermo, a riposo, e che ogni tanto suona; CLICK.

Un anno fa, stavo piangendo la dipartita del caro Nikio.

Questa è l'origine di tutto quanto segue, credo.
Quando aprii il mio blog, Nicola fu il primo credo a guardarlo, prestargli attenzione. Mi lasció un commento, l'unico commento che possiede il mio blog. Diceva che finalmente potrá leggere qualcosa di mio, magari in italiano.
Oggi scrivo in Italiano.

Oggi sono andato a correre. Stasera, verso il tramonto. Piovigginava.
Oggi Toccavano "cuestas", in spagnolo. Salite, in italiano.
Mi sono recato al parco, e dopo il dovuto riscaldamento mi sono messo a fare una dietro l'altra le 8 serie di "cuestas" a ritmo forte previste.
Correre in salita é strano. É bello. Corri;vai; scatti con il torace bello retto; le mani si mettono un po' in tensione; le guance del viso si fanno un po' piú morbide e accompagnano i tuoi passi. Corri; vai; scatti d'improvviso quei cento metri in salita. Fanno bene alla muscolatura e, dicono, allenano il cuore a sforzi intensi e cambi di ritmo. Il cuore cresce di volume, si rinforza, e funziona meglio. Dicono.
Correre in salita è bello. Corri; vai; sfrecci quasi con tutto quel che hai, senti che é quello che devi fare per andare avanti. Ma mentre corri non vedi quel che ti aspetta piú in lá.
Poi scollini.
Il terreno si fa di nuovo orizzontale, e in fondo, vedi l'orizzonte. Non poteva essere diversamente.
Ma non é sempre cosí. Oggi lo so, purtroppo. Ripeti quella salita una e un'altra volta. Fa bene al cuore, dicono. Poi stai meglio, dicono. E tu sputi fuori l'anima e stringi i pugni. Ma, aimé, non scollini. E nel fondo, non vedi un bel cazzo. A volte.

 


L'altro giorno commento una poesia con un amico, Raul. Gli spiegavo della Folgorante. Gli cito un testo argentino sui corridori. Il testo dice alla fine: "Corrono, sono pazzi. A me sembra che vogliano averla vinta sulla morte, ma loro dicono di voler vincere la vita. Corrono. Están locos."

Raul mi risponde allora che la battaglia alla morte l'abbiamo giá vinta.
E mi allega un paragrafo di una poesia di Carlos Marzal, che in italiano direbbe: "Siamo custodi di un metallo pesante,/lussuose gocce di mercurio amante". Non capivo del tutto, ma mi aveva allegato un link alla poesia intera. Al leggerla, ho capito, credo tutto. Raul ha ragione.
E in questo giorno non posso che fare mia la poesia intera, e cercare di tradurla, per chi volesse farla sua.
Soprattutto è dedicata a Rita e ai suoi occhi.
Soprattutto è dedicata a quanti amici stanno in questo preciso momento stringendo in mano una semplice maglietta con una N tatuata a sangue fuoco incima. Piccole gocce di mercurio, che continuano a moltiplicarsi, dando un assurdo senso ultimo a tutto, anche alla febbre piú irreale, e perfino a un termometro rotto.

Metallo Pesante
Carlos Marzal

Cosí come succedeva, da bambini,
con le magiche gocce di mercurio,
che si moltiplicavano in modo inconciliabile
in una  perturbata geometria,
al rompersi del termometro, e davano alla febbre
una patina di certa irrealitá,
il clima incomprensibile degli orologi molli.
Qualcosa in quel fenomeno concerne alla nostra anima.
In senso stretto, ognuno
é opera di un'infinita serie di moltiplicazioni,
di errori della specie, di conquiste
contro la oscuritá. Un induviduo
é nel proprio anonimato un opera d'arte,
un'ancestrale mappa del tesoro
tatuata sulla pelle delle genealogie
e che conduce a sé stesso a sangue e fuoco.
Non esiste nulla che non abbiamo ricevuto
e nulla che non lasciamo in ereditá.
Esiste una ragione per sentir orgoglio
nel bel mezzo della febbre che persiste.

Siamo custodi di un metallo pesante,
lussuose gocce di mercurio amante."
 

2.2.15

EL HOMBRE QUE MIRA (o un homenaje a Giacometti)

EL HOMBRE QUE MIRA (o un homenaje a Giacometti)

Ayer. Domingo 01 de Febrero, me fui a ver una exposición en Madrid, sobre Alberto Giacometti.
Hombre sentado

Entendí cosas. De esa exposición, e incluso entendí cosas de mi.
Entre paredes de ladrillos, entre bóvedas que nos aprietan con la misma presión del sangre en las venas, apareció un letrero, que así recitaba:
"Todo el proceder[...] está en la voluntad de atrapar lo que constantemente se escapa"


EL HOMBRE QUE MIRA (o un homenaje a Giacometti)

Lo interesante de acudir a una exposición, es exponerse uno mismo.

Exponerse sin defensas. 
A las normas y a las dudas. 
A los conocimientos y desconocimientos. 
A las intuiciones. 
A las profundidades. 
A las superficialidades. 
Exponerse a lo que pueda ocurrir, bien dispuesto a recibir. 

De la otra forma, sólo sería estar por estar.

Es suficiente llevarse para casa un reflejo de realidad, una luz sin bombilla, 

una oscuridad sin negror, una "nada" sin nada que decir. 

Es suficiente llevarse un trazo, bajo el brazo, como si fuera una barra de pan, para ir tirando...

O un puñetazo.

Una cabeza de niña sobre mi regazo.

 SP 01/2015
 
hombre y mujer acercándose

26.1.15

Album

"E aver respirato l'orizzonte del mare e delle colline "
"Y haber respirado el horizonte del mar y de las colinas"
SP

Cantabria 2006

Post per La Folgorante


(Post per La Folgorante)

Come dico spesso a chi ha la pazienza di ascoltarmi, le cose vanno ben oltre la propria apparenza.
Soprattutto quando non si riesce a comprenderle del tutto.
Soprattutto quando le cose sembrano “senza senso”… dovremmo approfondire, fino a decifrarne il vero significato, spesso da capire con il cervello, e non solo con il cuore.
Partecipare da lontano alla Folgorante, quasi come fosse un franchising, può avere, o no, senso.
Essere un folgorato a distanza ha senso solo relativamente: non poter condividere direttamente ...


...
 https://lafolgorante.wordpress.com/2015/01/16/folgorante-international-madrid/


 




20.12.14

Meravigliosamente

Lo sguardo più in là.
E stupirsi
Del calore del sole d'inverno
Blu infinito
Ocre d'intorno,
E dell' immagine
Sfumata
Di orizzonti
Di sogni
Del colore del sole d'inverno.

S.P. 19.12.2014

7.9.14

y déjate mecer por las sombras incierta de los árboles

Sentimento díáfano. Foto by SP

Sentimiento diáfano en un sueño de cristal.

Madrid. 07-09-2014

( SPLENDIDE HOTEL. Dominique Gonzalez-Foerster)

solo un istante


(ISTANTE INFINITO. Foto by SP)


catturai il sole solo un istante infinito. poi lo lasciai di nuovo libero, a tingere d'ocra l'infinito.
Pals. 27-07-2014



Pronto será la hora de cenar.

Guardianes del atardecer.
Con sus cabezas trianguladas y vacías.
Libres de todo pensamiento.
Asombrados sólo por la sombra de sus sombreros huecos.
Al atardecer.
Silba el viento de tramontana, entre sus entrañas diáfanas.

Pronto será la hora de cenar.
Aguarden un ratito más, nobles guardianes blancos.


Pals. 14-07-2014 


Pungeva

(CASTILLO FRIO. Foto SP)

e guardando l'argine opposto delle cose, scorgevo un castello in cui sopravvivevano diafane le ombre delle anime passate. E le immagini in bianco e nero scivolavano fra le dita, in silenzio, come acqua gelata. Pungeva.

25/06/2014

1.7.14

Le cose non si vedono



Le cose non si vedono.
Fino all'istante in cui il cervello puó afferrare la realtá in movimento. Annulare il tempo.

Appendere un pianeta alla luna con un esile filo.

Le cose non si vedono.
Fino a quando la luce istantanea rischiara tutto.

Tutto.



18.4.14

La più bella è l'ombra primaverile



Nella parte opposta delle spigoli, ci sono gli angoli. Negli angoli si sta bene. Ci si può avvolgere le ginocchia fra le braccia, e rimanere ore, vite intere, ranicchiati in uno spigolo, a guardare. Almeno finché non passa il temporale.
 


Nel lato opposto delle cose, di queste cose, ci sono altre cose, quelle che contano.
Al lato opposto delle persone, si trova ció di cui le persone sono fatte.


Stanotte  ho realizzato che nel lato opposto della notte c’é l’alba, infinite albe da vedere spuntare all’orizzonte;  albe da ascoltare con il loro cinguettare di gardellini. Albe da salutare sull’argine di qualche fiume, o lago, o mare, o bicchiere d’acqua, dietro un paio di lenti polarizzate, che fanno vedere il mondo in modo distinto, senza i riflessi dei fari sulla prima fila.

Stanotte ho pensato che nel lato opposto dello scenario siede una persona, o due, o tre, il cui viso mai si vede, il cui viso non importa. E nemmeno é importante  quante  rughe siano segnate dalla sofferenza sul suo viso. Solo importa il suo guidare la luce sullo scenario, dare la vita a chi é lí a muoversi davanti alle false scenografie e inutili costumi. Proiettare con generositá luci, e ombre. 

Stamattina mi sono accorto che nel lato opposto delle luci, ci sono le ombre. Splendeva il sole, quasi estivo. Camminavo per la strada cercando il riparo dell’ombra, l’ombra primaverile. Nel lato opposto della strada, protetto da un alto edificio in mattoni, uno dietro l’altro; camminare all’ombra fino a giungere a casa.  L’ombra é l’essenza delle cose, e l’essenza delle case. Le case sono mattoni e ombra. Ogni casa deve possedere un portico d’ombra, e un caminetto di braci. Nel lato opposto del fuoco ci sono le braci, che con amore e qualche soffio di vita, danno alimento.

Ora che tutto il sistema degli opposti é per te invertito, penso di capire. Ora che per molti nulla ha senso, che il vuoto inonda con il suo peso, che l’aria soffoca con il suo sapore, che il sangue congela con il suo fluire. Ora credo di capire ma, in realtá, del lato opposto delle cose non ci si capisce quasi nulla. 

Ora nel lato opposto delle tue cose rimaniamo noi, un po' persi, noi che siamo notte, voce, sole, casa, fuoco. Me lo hai detto tu, la mattina di un diciassette di febbraio:  nel lato opposto di un abbraccio ci sono le persone. Grandi e piccine. Nel lato opposto delle persone, ci sono tutte le altre persone, grandi e piccine, e il loro delicato abbraccio.
  
a Nicola


“La più bella è l'ombra primaverile o estiva se in un posto ventilato, seduto magari con un'ombra fresca in mano”