7.9.14

y déjate mecer por las sombras incierta de los árboles

Sentimento díáfano. Foto by SP

Sentimiento diáfano en un sueño de cristal.

Madrid. 07-09-2014

( SPLENDIDE HOTEL. Dominique Gonzalez-Foerster)

solo un istante


(ISTANTE INFINITO. Foto by SP)


catturai il sole solo un istante infinito. poi lo lasciai di nuovo libero, a tingere d'ocra l'infinito.
Pals. 27-07-2014



Pronto será la hora de cenar.

Guardianes del atardecer.
Con sus cabezas trianguladas y vacías.
Libres de todo pensamiento.
Asombrados sólo por la sombra de sus sombreros huecos.
Al atardecer.
Silba el viento de tramontana, entre sus entrañas diáfanas.

Pronto será la hora de cenar.
Aguarden un ratito más, nobles guardianes blancos.


Pals. 14-07-2014 


Pungeva

(CASTILLO FRIO. Foto SP)

e guardando l'argine opposto delle cose, scorgevo un castello in cui sopravvivevano diafane le ombre delle anime passate. E le immagini in bianco e nero scivolavano fra le dita, in silenzio, come acqua gelata. Pungeva.

25/06/2014

1.7.14

Le cose non si vedono



Le cose non si vedono.
Fino all'istante in cui il cervello puó afferrare la realtá in movimento. Annulare il tempo.

Appendere un pianeta alla luna con un esile filo.

Le cose non si vedono.
Fino a quando la luce istantanea rischiara tutto.

Tutto.



18.4.14

La più bella è l'ombra primaverile



Nella parte opposta delle spigoli, ci sono gli angoli. Negli angoli si sta bene. Ci si può avvolgere le ginocchia fra le braccia, e rimanere ore, vite intere, ranicchiati in uno spigolo, a guardare. Almeno finché non passa il temporale.
 


Nel lato opposto delle cose, di queste cose, ci sono altre cose, quelle che contano.
Al lato opposto delle persone, si trova ció di cui le persone sono fatte.


Stanotte  ho realizzato che nel lato opposto della notte c’é l’alba, infinite albe da vedere spuntare all’orizzonte;  albe da ascoltare con il loro cinguettare di gardellini. Albe da salutare sull’argine di qualche fiume, o lago, o mare, o bicchiere d’acqua, dietro un paio di lenti polarizzate, che fanno vedere il mondo in modo distinto, senza i riflessi dei fari sulla prima fila.

Stanotte ho pensato che nel lato opposto dello scenario siede una persona, o due, o tre, il cui viso mai si vede, il cui viso non importa. E nemmeno é importante  quante  rughe siano segnate dalla sofferenza sul suo viso. Solo importa il suo guidare la luce sullo scenario, dare la vita a chi é lí a muoversi davanti alle false scenografie e inutili costumi. Proiettare con generositá luci, e ombre. 

Stamattina mi sono accorto che nel lato opposto delle luci, ci sono le ombre. Splendeva il sole, quasi estivo. Camminavo per la strada cercando il riparo dell’ombra, l’ombra primaverile. Nel lato opposto della strada, protetto da un alto edificio in mattoni, uno dietro l’altro; camminare all’ombra fino a giungere a casa.  L’ombra é l’essenza delle cose, e l’essenza delle case. Le case sono mattoni e ombra. Ogni casa deve possedere un portico d’ombra, e un caminetto di braci. Nel lato opposto del fuoco ci sono le braci, che con amore e qualche soffio di vita, danno alimento.

Ora che tutto il sistema degli opposti é per te invertito, penso di capire. Ora che per molti nulla ha senso, che il vuoto inonda con il suo peso, che l’aria soffoca con il suo sapore, che il sangue congela con il suo fluire. Ora credo di capire ma, in realtá, del lato opposto delle cose non ci si capisce quasi nulla. 

Ora nel lato opposto delle tue cose rimaniamo noi, un po' persi, noi che siamo notte, voce, sole, casa, fuoco. Me lo hai detto tu, la mattina di un diciassette di febbraio:  nel lato opposto di un abbraccio ci sono le persone. Grandi e piccine. Nel lato opposto delle persone, ci sono tutte le altre persone, grandi e piccine, e il loro delicato abbraccio.
  
a Nicola


“La più bella è l'ombra primaverile o estiva se in un posto ventilato, seduto magari con un'ombra fresca in mano”

14.4.14

Bajo la mirada del fantasma de Don Benito



Me gusta pensar que Café Galdós se deba a Don Benito Pérez Galdós.
(Las Palmas de Gran Canaria, 10 de mayo de 1843 - Madrid, 4 de enero de 1920)

... asumió el espectáculo del pueblo llano y con "su intuición serena, profunda y total de la realidad", se lo devolvió, como Cervantes, rehecho, "artísticamente transformado"... (Max Aub)

Me gusta pensar que a él se debía aquella magia que anoche se respiraba en aquel mítico lugar, un poco escondido en una calle de nombre singular y plural a la vez. Me apetece imaginar que allí estaba, con su gabardina, o capa o espada, y sus gafas de ver de lejos y sentir de cerca, y escribir de dentro...

Allí, bajo su mirada silenciosa y azul, mientras se tomaba un vino bien viejo, sentado a una mesita, de las que quedaron vacías, resonó ayer un trocito de corazón de Qseentia, o todo ello.
Todo sonó como debido, incluido aquello que en la vida no suena tan bien como uno se lo había imaginado.
Todo estuvo acertado, hasta las cervezas vertidas, parecía aposta, para teatralizar el desconfort, de una cerveza desaprovechada entre tablas de madera.

Fueron cervezas muy bien aprovechadas. Con espuma de vida.


Final feliz, de la novela realista de aquel viejo caballero. Final, sin final. Volveremos a visitarle, e intercambiar cigarrillos con él, aunque ya no se pueda fumar. Me dará igual.

Solo, se quedó Don Benito, cuando todos los demás volvimos a cruzar la puerta tras el concierto.
Un par de horitas después, ya retirados los instrumentos, él, o a su fantasma, seguía allí. Desde su mesa vacía, entre tanta vacías, sacó una foto.  
Así de vacío se quedó el escenario, sin Qseentia, un par de horitas después...  
Tal vez, algún día, escriba este señor una bonita novela a destiempo, sobre los sueños; sobre un señor encantador con barba y ojos profundos, color de avellana, su dulce  hijita y una mujer de sonrisa infinita.
Mientras tanto, así de vacío se iba quedando el escenario.













3.4.14

De dos viajeros sin origen ni destino.

(reseña para la inauguración de una exposición)


Un viaje, o una exposición, o una visita a una prima lejana.
Buenas ocasiones para que dos viajeros inquietos, como por casualidad, se encuentren apoyándose a la misma barandilla de forja.
Así, cada uno pensando en las cosas de cada uno, o sin pensar, se asoman al mundo.
De puntillas. Sin apenas decir nada.
Atardecer de golondrinas aún por llegar. Todo va preparándose.
Hoy llueve. Ya era obra.
Algunos sabrán tal vez ver la realidad más allá de ese cristal mojado, o mejor dicho, más acá.
Hoy llueve acuarela y humo, y la gente se distrae, a la gente le da igual.
La gente recoge sus pañuelos tendidos, deja de regar las plantas, se pone abrigo de lluvia, con sus correspondientes hombreras.
Las personas sacan sus paraguas, encontrados algún domingo en la iglesia, y se protegen la cabeza. No vaya a ser que alguna de aquellas insignificantes gotitas se ponga a descolgar de sus párpados, a modo de carámbano, y lo modifique todo.
No vaya a ser que por unas horas eternas vean aquello que está detrás de las cortinas.
Se protegen la cabeza, aunque se mojan los pies.
Hoy llueve.
Y mañana también.
Fijo !

17.3.14

búho-barrica-ballena


Tocar bajo las bóvedas de madera de la sala búho real, debe ser como exhibirse en las entrañas de una ballena, o una gran barrica de roble.
Las cosas resuenan como son, sin mentiras, como en ese punto de la hermosa historia de Collodi.
No hay sitio ni tiempo en la vida esta para sobreactuar.
Las cosas son como son. Que te guste  o no.
Y al fin y al cabo, un búho no es tan distinto de una ballena. aunque fuera simplemente porque ambos empiezan por B. Las cosas no son tan complicadas, aunque lo parezcan.
Bienvenidos sean a la Barrica azul.
 
En
Buho Real actuará
Qseentia el sábado 22/03  20.00H

28.2.14

Entrevista informal... lo normal

Vuelvo a proponer aquí el texto íntegro surgido de una conversación o entrevista al revés, con el amigo y dramaturgo Javier del Sastre Alonso.
En el texto se hace referencia al proyecto poético-musical "CARAMBANO", cuya sustancia se puede encontrar en  http://carambanopoesiamusical.blogspot.com.es
Entrevista a Stefano Presi. Guitarra, armónica y arquitecto de sueños.

Estoy al lado de Stefano, no tiene su guitarra al lado. Creo que es una persona que tiene muchas  cosas que decir. Creo que es una persona que tiene muchos silencios que contar con los dedos de sus manos. Aprovecho el momento y le hago una entrevista. Sin guitarra.

Entrevista con preguntas y respuestas… lo normal.

Cierra los ojos. Dime 5 palabras.

A modo de escritura semi-automática, dibuja un poemita con ellas, de no más de 5 semi-automáticas líneas.

- ¿Por qué crees que Carámbano es azul, blanco o transparente?

- ¿Por qué crees que los abrigos de los niños son verdes?

- ¿Qué crees tú que son los colores?

- ¿Y la luz, qué es?

- ¿Crees tú que se puede emplear la luz para escribir a modo de lapicero?

  ¿Y hacer música a oscuras?

¿Dónde vive Carámbano?

  ¿Dónde  vive Stefano Presi?

  ¿En qué lugar se encuentra, a tu modo de sentir, el punto de compatibilidad de las cosas?

  Imagina un mundo sin música. Desarrolla la idea.

LLas olas del mar, cuando se van. ¿A dónde crees que van?

- Abre los ojos de nuevo. ¿Carámbano existe?

- Un lujo lujurioso.

- Para terminar hazte una pregunta, y responde lo que te parezca.


Respuestas desordenadas.
A las olas del mar lo que más les gusta es llegar a alguna playa.
Chocar con las rocas no les gusta, me lo revelaron un día, o una noche, no me acuerdo.
Cuando encuentran las rocas se ponen muy pesadas, y gritan, y patalean, hasta escupen de rabia.
Me dijeron que lo que les gusta es destenderse sobre una cama de arena.
Llegan muy cansadas, sabes?
Tras navegar entre barcos y ballenas, entre pulmones de delfines y minerales de coral.
Cuando llegan a la playa sólo les apetece descansar.
Y se hunden.
Y se depositan una encima de otra, debajo de infinitos granitos de vidrio.
Y esperan. Esperan a que un niño cargado de sueños, con su pala amarilla, vaya a buscarlas allí al fondo. Entonces las olas se ponen muy contentas.
Es aspiración de toda ola ser castillo, mansión, pista, o por lo menos montaña que cubre un par de pies descalzos.


Vivo en mi casa. o mejor, vivo mi casa.
Me gustan las casas.
También me gusta que la gente viva su casa, que no es lo mismo que decir que "la gente habite su casa".
Vivir, es mucho más complejo que habitar.


Nunca antes de este proyecto, había pensado en un carámbano. Supongo que le pasa a mucha gente. Uno no anda por la vida pensando que la vida sea en realidad como un cono invertido de hielo goteando.
De hecho ni sabía lo que quería decir esa palabra.
Cuando Javier del Sastre me habló de ella pensaba en una palabra inventada, y me gustó.
Luego me explicó su significado, y empecé a entenderlo todo. Poco a poco.
Ahora, mientras escribo, sigo dándome cuenta de cosas , cosas importantes.


Me imagino un carámbano azul, o blanco. Quizás de igual.


Carámbano realmente es un trozo de hielo, y todo lo que aquello conlleva.
Carámbano refleja las cosas del mundo.
Un carámbano también reflexiona sobre las cosas del mundo.
En ese sentido puede tener todos los colores que se puede imaginar.
Lo que yo puedo ver turquesas, otro lo puede percibir de color rojo, y llegar a gotear sangre.


Los colores. no sé.
Pero me gustan. Algunos más, algunos menos.


La luz.
La luz nos permite vivir, y hace que no veamos tantos fantasmas que por la noche habitan el techo de todas las habitaciones. Que no dejan dormir.
La luz crea el espacio.
La luz es volumétrica.
La luz tiene mucho genio, tiende a escaparse y meterse por todos los rincones. Si consigues domarla, te puede hacer muy feliz.


Sin duda.
Escribir, dibujar. El fin es lo mismo.
Cuando escribo también dibujo, es una especie de necesidad, por el miedo de no hacerme entender.
Escribir con rayos de luz. Estoy en ello, pensando en recuperar un método de los años 20, de Man Ray.
Escritura semi automática con luz. La llamaba rayografia.
O tipografía. O caligrafía...
Tampoco hay que darle mucha importancia, ni monumentalidad.
No es ningún oráculo que adorar.


"Un carámbano es un pedazo de hielo, pero es otra cosa".
En realidad es una metáfora, metáfora sólido-líquida.
Un carámbano está allí, donde seamos capaces y queramos verlo.
De hecho llevaba viviendo en mi trastero mil años, y yo, sin darme cuenta...
Pero vamos.
También hay que quitarle importancia a las cosas, incluso a las formas bonitas y luminosas como las de un carámbano.


La oscuridad no me gusta.
Me asusta, como a un niño.
No me gusta hacer casi nada a oscuras.
Ni escuchar, ni hacer música.
Mejor con algo de luz. Aunque sea una vela, alguna vela, o una mirada de atardecer.

Los colores están en nuestra retina.
Es fascinante saber que cada uno pueda ver una realidad con variaciones de tonos distintos.
Aunque me gusten los colores, lo mío es el blanco y negro.
De hecho, siempre hubiera querido ser pianista.


Un mundo sin música?
No quiero imaginarlo.
No me apetece el ejercicio.
Bueno... sin música artificial, o humanizada, tal vez.
Porque la música está en nosotros, si es que vivimos.


Te explico.
Es un pensamiento que tuve justo este verano, de esas cosas que se te ocurren y ya son parte de ti.
Estaba bañándome en el Mediterráneo, en Benicassim.
A veinte metros de la arena ya empezaba a no oírse el ruido de la gente. Escuchaba nada más que las olas que rompían contra mi cuerpo. O que me acariciaban sutilmente. Abrazos líquidos envolventes.
Decidí meter la cabeza debajo del agua y escuchar.
Si lo haces, mirando al cielo, por arte de magia desaparece todo.
Se anula el mundo, y el tiempo.
Y escuchas tu cuerpo. Puedes notar tu respiración, y tus latidos , hasta el ruido que hacen tus tendones tirando del músculo.
Todo resuena debajo del agua.
Es la música del cuerpo humano.
O ahora que lo pienso, también puede ser la voz del mar, y su corazón, o el de alguien que se esté bañando en el mar helado de Finlandia.
En efecto, ahora que lo pienso...


Qué es el punto de compatibilidad de las cosas? qué cosas? me gusta el blanco y el negro. Por lo general, son compatibles con todas las cosas.


Carámbano existe.
Claro que sí.
Todos los sueños existen.


Pregunta:
Estas feliz?
Respuesta.
Sí.


Los niños tienen abrigo verde porque así lo decidió Javier del Sastre, que es poeta y diseñador de moda, y costurero de heridas ventriculares. Pero en eso último, no es tan bueno que como diseñador.


Cumbre
Cueva
Sonrisa
Azul
Deseo


Desde la cumbre,
nada más que inspiración y expiración.
Y un deseo azul,
de horizonte infinito, indefinido.
Gotea y gotea, en la cueva oscura,
y se espera la sonrisa, por fin, de la vida
más allá de sus muecas engañosas.


Me han salido más de 5 líneas, pero al fin al cabo, los limites y los números no existen.
(J + S, noviembre 2013)